Código ético

Código Ético

Como miembro de Asociaciones de Fundaciones Andaluzas, la Fundación Francisco Martínez Benavides suscribe el Código Ético que su Asamblea General aprobó el 21 de junio de 2006, y se compromete a su cumplimiento, lo que la dota de un valor añadido y constituye una garantía de los principios inspiradores del sector fundacional andaluz más allá incluso del mero cumplimiento de la ley.

Declaración

PRIMERO

EFICACIA y EFICIENCIA:

Es deber de todas las fundaciones actuar con eficacia para la mejor consecución de sus fines, y con eficiencia para la mejor aplicación posible de sus recursos.

PROFESIONALIDAD:

Dotando a toda la organización de la formación necesaria y de un alto nivel de autoexigencia en todas sus actuaciones.

CALIDAD:

Principio que debe presidir la prestación de todos los servicios que la fundación deba llevar a cabo en el desarrollo de los fines para los que fue creada.

TRANSPARENCIA:

Es deber de toda fundación ser transparente para sus usuarios y beneficiarios, y para la sociedad en general, tanto en los resultados obtenidos, como en los medios utilizados para ello.

CONCIENCIA Y RESPONSABILIDAD SOCIAL:

Toda fundación tiene que pretender influir en la realidad y su acción debe repercutir en la mejora de la sociedad.

COHERENCIA:

Toda fundación debe proceder conforme a sus principios y de acuerdo a los fines fundacionales expresados en sus estatutos.

SOSTENIBILIDAD:

Todas las fundaciones deben actuar con observancia de las normas sobre desarrollo sostenible, contribuyendo así a la mejora y mantenimiento del medio ambiente.
SEGUNDO
Las fundaciones han de ser conscientes del contexto social en el que se desenvuelven y estar encaminadas a satisfacer las necesidades que la sociedad demanda.
TERCERO
Las fundaciones han de imprimir a todas sus actuaciones el carácter desinteresado y sin ánimo de lucro que acompañó la voluntad de su fundador en el momento de su constitución.
CUARTO

Constituyen objetivos generales de las fundaciones los siguientes: Detectar las necesidades de sus beneficiarios y dar cobertura a las mismas, adelantándose a otras que se puedan generar. Ser cauces de expresión de la voluntad de su fundador, manteniendo su espíritu altruista. Ser responsables en el cumplimiento de sus fines, así como de sus actuaciones, siendo conscientes de que su finalidad es de interés general y de utilidad pública. Difundir en la sociedad sus valores, constituyendo ejemplos de generosidad y conciencia social.

QUINTO

Las fundaciones deben realizar una política de personal transparente y acorde a la legislación vigente, asegurando la correcta formación del personal de la fundación y de que su perfil sea el adecuado para cumplir con el principio general de calidad en la ejecución de sus actuaciones, y, en su caso, en la prestación de los servicios a sus beneficiarios.


Asimismo, deben velar porque los trabajadores y voluntarios que con ellas colaboren se identifiquen con los fines y actividades de la fundación.

SEXTO
Las fundaciones deben procurar conocer la procedencia de las donaciones recibidas. No se aceptarán fondos procedentes de actividades ilícitas contrarias a los derechos humanos reconocidos por los tratados internacionales, o a los valores fundacionales fijados en el presente Código Ético. Tampoco se aceptarán donaciones o ayudas condicionadas cuando éstas vulneren algún objetivo o valor fundamental o pongan en entredicho la necesaria autonomía de la fundación.